Semana 37

Podría describir mi embarazo como un embarazo tranquilo. He tenido mis cosas, pero bueno creo que no hay un embarazo perfecto, cada uno tiene su aquél.

Tuve una amenaza de aborto por sangrado al principio, en la semana 7 de embarazo, en la que me asusté bastante. Llamé a mi chico, que enseguida me vino a buscar al trabajo, y nos plantamos en el hospital que teníamos más cerca. Lo primero que pensaba era “Lo he perdido”. Mi chico intentando animarme, que más que animarme el pobre me estaba poniendo más nerviosa, pero bueno él lo intentaba.

Pasé una hora muy mala y yo no podía parar de llorar. Podréis pensar que soy un poco exagerada, si tampoco estaba de tanto, pero para mí era la primera vez que me pasaba algo así y no me podía creer la posibilidad de perderlo.

La gente del hospital muy amable, no tardaron en atenderme, y la ginecóloga lo primero que hizo nada más empezar con la eco fue decirme que estaba bien. A partir de ahí no la escuché nada más, de hecho casi ni escucho la primera vez que me pusieron el corazón de mi chiquitina.

A partir de ahí estuve una semana de baja, para descansar según los médicos.

Quitando ese susto, la verdad es que lo único que he tenido han sido unas pocas náuseas durante el primer trimestre, algún ardor que otro, y poco más. No he tenido dolores de nada, la chiquitina es muy tranquilita y no da nada de guerra la pobre, y hasta la fecha no he tenido apenas contracciones.

Ahora lo que me tiene un poco preocupada es la tensión, que se me ha subido de golpe, cuando yo siempre la he tenido perfecta. Tengo que llevar un control de ella para que no se suba más. He de decir que tengo un poco de miedo por si se sube más y me tienen que inducir al parto, ya no por mí si no de que le pueda pasar algo a mi chiquitina.

En fin, ya queda muy poco tiempo para poderla ver la carita, así que a aguantar!!!

Anuncios

Bienvenidos al maravilloso mundo de los bebés

Quedarme embarazada ha sido para mí una de las experiencias más bonitas e increíbles de mi vida. Aunque en mi caso es algo que ambos decidimos, tanto el papá como yo, esta etapa no deja de ser algo nuevo, que indudablemente te cambia la vida.

Es inevitable que, durante el embarazo te asalten dudas y miedos. Te preguntas cosas como si serás una buena madre, si serás capaz de cuidar bien a tu bebé y de criarlo sin que le falte de nada. Muchas personas incluso te hacen comentarios que no te ayudan, en absoluto, a quitarte esos miedos. Sinceramente, si algo he aprendido en estas 36 semanas de embarazo que llevo, es a seleccionar los comentarios que escucho, y únicamente hacer caso a algunos de ellos. Hay muchos comentarios que, además de no ser adecuados para dar a una embarazada, no te aportan nada. Lo que necesitas en este momento, en el que tus hormonas van como les da la gana y tu cabeza no para de pensar, es simplemente apoyo y cariño. 

Antes de seguir, doy muchas gracias al padre de mi futura hija, que me ha dado un apoyo incondicional, que siempre tiene una palabra de ánimo, y que siempre me intenta sacar una sonrisa.

Soy una persona que me gusta tenerlo todo bien organizado, me hago listas de todo, de la compra, de cosas que hacer… En el embarazo además, te das cuenta de que te vienen muy bien a la hora de saber que debes comprar al bebe, cosas necesarias, cosas que no lo son tanto… Al final, listas por todos lados, ya que tu cabeza parece ser que no funciona como debería.

En este blog cuento mi experiencia, lo que me ha ido bien y mal, productos imprescindibles y los no tanto, listas de todo tipo que puedan servir a otras mujeres a hacerle los 9 meses más fáciles.

Espero que os guste, además así, podemos compartir temas en los que se tienen dudas, miedos o simplemente curiosidad, porque si nos podemos facilitar entre nosotras información, ¿por qué no hacerlo?

Muchas gracias